“Decía Borges, que todos los hombres son dos y el bueno es el otro. En mi caso el bueno es Otto Birseye, mi alter ego. El de carne y hueso, Jose Estévez, el pone el ojo detrás de la cámara. Juntos contamos vuestra historia a través de imágenes sencillas, con un marcado estilo fotoperiodístico, que enseñan algo más de lo que se ve”